El novio de mi hermana
Relato enviado por Dante
Todo esto sucedió cuando yo tenia 18 años, para entonces yo ya sabía que era gay pero aun no había probado el sexo con otro hombre. Yo soy un chico bastante guapo, mido 1.78 metros peso 71 Kg, ojos verdes, moreno, piel oscura, sin vello, fuerte y con una polla de casi 20 cm. Para entonces mi hermana algo mayor que y tenía un novio que estaba buenísimo, muy guapo, cerca de 1.95 metros, muy fuerte, ojos claros, piel oscura y una preciosa melena morena y hasta entonces no conocía mas partes de él. A pesar de la diferencia de edad el tenia 24 años nos llevábamos muy bien, íbamos juntos al gimnasio, de vez en cuando salíamos de copas pero nada más, y yo no hacía nada más que fijarme en él.
Un día se tuvo que quedar a dormir en mi casa, y mi cuarto era el único en el que había una cama libre, así que durmió conmigo esa noche pude descubrir más partes de su anatomía que antes nunca había visto.
Yo siempre duermo en boxer y antes de que él entrara en mi cuarto yo ya me había despojado de mi pantalón y mi camiseta y me había metido a la cama. Desde mi cama oía a mi hermana y a él charlando en el pasillo, pasado unos diez minutos entró en el cuarto, yo estaba viendo la televisión y me preguntó que si no me importaba que durmiera desnudo que él siempre duerme así a lo que yo por supuesto acepté.
Empezó a desnudarse quitándose la camiseta, tenía un torso precioso, fibrado, con algo de vello entre el pecho y por la línea que baja desde el ombligo y se perdía en sus pantalones, la piel oscura y con mucho vello en las axilas (algo que a mi me ponía muy cachondo), también tenía unos abdominales increíbles con un ombligo que apetecía absorber. Después se quitó los zapatos y los calcetines y empezó a desabrocharse el pantalón dejando ver la parte superior de su boxer, para entonces yo ya estaba casi empalmado, pero lo disimulaba con la sábana. Se bajó los pantalones enseñándome unas preciosas piernas con algo de vello muy fuertes y bien marcadas, me fijé más en su boxer y aprecié un bulto más que considerable pero por desgracia para mí allí paró, se metió en la cama y una vez dentro se quitó el boxer lanzándolo contra el armario apague la tele y nos dormimos.
Yo no podía dormir pensando que tenía a semejante macho en al lado de mi cama y mucho menos quedarme sin verle la pija.
No sabía que hacer así que me levanté de mi cama y sin hacer ruido agarré su boxer, lo empecé a oler y a lamer. Olía a hombre y sudor ya que esa misma tarde habíamos estado haciendo gimnasia y empecé a pajearme con ese olor y ese sabor, pero no me podía quitar de la cabeza aquel bulto en su boxer así que deje de pajearme me senté en mi cama y empecé a observarlo. Estaba tumbado boca arriba con la sábana a la altura del ombligo y un poco más abajo se podía ver una zona oscura, y bastante mas abultada que el resto lo que me puso aún mas cachondo.
Así estuve cerca de una hora mirándolo hasta que me armé de valor y decidí hacer algo. No podía dejar pasar esta oportunidad, primero comprobé que estuviera dormido, después me arrodillé a los pies de su cama y empecé a tirar de la sábana. Desde mi posición podía ver cómo poco a poco la sábana iba dejando ver su cuerpo, seguí tirando hacia abajo hasta que por fin conseguí mi premio, su pija flácida fue apareciendo ante mi. Cuando conseguí tener en mi poder toda la sábana, me levanté del suelo y lo observé desnudo encima de la cama, con una pija descapullada de unos 18 cm pero bastante gorda, pero no podía parar ahí, me arrodillé y bajé mis boxers, empecé a acariciarle su cuerpo, su polla se iba poniendo cada vez mas dura con mis suaves caricias en su pecho y en sus huevos.
Pero ahí paré, y cuál fue mi grata sorpresa? que al volver a taparlo escuché una voz que me decía ¿por qué parás? ¿no te gusta?. Giré la cabeza y ví que esa voz provenía de él que había estado despierto durante todas mis caricias.
Se levantó de la cama y apoyó su espalda contra la pared agarró su pija que volvía a estar flácida y empezó a machacársela mientras me miraba lamiéndose sus labios, yo recibí rápidamente el mensaje así que me tiré al lado suyo y empecé a acariciar y lamer su cuerpo, mientras él dejaba su pija y agarraba la mía exclamando –vaya que bién guardado lo tenías. Yo lamía su cuerpo y acariciaba su espalda hasta que mi mano pudo palpar un culo perfecto muy duro, redondo y con algo de vello, luego nos besamos durante un tiempo.
Después se levantó, yo estaba sentado en la cama, y echando su melena hacia atrás golpeaba mi cara con su pija húmeda y aún no dura del todo. Yo se la agarré con una mano y la restregaba por mis labios y lo masturbaba para que se le pusiera a tope, cuando ya podía sentir la dureza de su pija venosa me la metí entera en la boca cosa que no fue fácil puesto que era una pija muy gorda. Yo podía oír cómo gemía y me pedía por favor que no parase así que se la estuve chupando un buen rato, él me agarraba la cabeza y la movía a su antojo moviendo sus caderas hacia delante y hacia atrás, yo estaba en la gloria, después de chupársela durante un rato la saco de mi boca y me dijo ahora vas ha saber qué es lo que le gusta tanto a tu hermana. Me tumbó en la cama, y agarró mis piernas y las apoyó en sus hombros y empezó a restregarme la cabeza de su polla por la entrada de mi culo, se lamió los dedos y empezó a restregarlos por mi ano hasta que fue introduciéndolos poco a poco en mi culo primero uno, después dos y para acabar metió tres, estuvo un rato moviéndolos dentro de mi hasta que los sacó. Entonces le llegó el turno a su pija, la colocó en mi ano y empezó a empujar hacia adentro. Para mí eso fue lo más, primero la metía despacito y poco a poco hasta meterla toda dentro de mí, cuando pude notar sus bolas contra mi culo empezó ha hacer movimientos circulares con su cadera mientras la sacaba y la metía despacito pero más rápido cada vez, así estuvimos mucho tiempo hasta que empezó a moverse con mas rapidez y fuerza, mientras que con una mano me masturbaba con la otra me daba azotes en el culo, yo tenía mi pija como nunca, pero aguanté como pude mi acabada, pasaron cerca de diez minutos y me la sacó del culo se puso más encima de mí, y entre convulsiones y unos grandes gemidos se la machaca encima de mi cara, hasta que soltó un gran chorretón de leche en mi cara seguido de unos cuantos chorros de menor intensidad, era una leche muy caliente que yo agarré con la mano y lamí con gusto.
Tras esto se fue hacia mi pija y la cogió y de un bocado se la metió en la boca, la chupaba como todo un maestro lengua, dientes y labios hacían su trabajo a la perfección así que a ese ritmo no aguante demasiado y me corrí en su boca, el se tragó toda mi leche y me besó en los labios.
Luego nos dormimos en nuestras camas y a la mañana siguiente ninguno de los dos dijo nada como si hubiera sido un sueño erótico.